El problema de fondo
Doce nóminas, doce correos y cero certeza
Repartir doce nóminas cada mes por correo son doce adjuntos y ninguna prueba. Nadie sabe si llegaron, nadie sabe si se abrieron, y al año siguiente, cuando alguien pide la de marzo, hay que buscarla en la bandeja de enviados.
Y hay algo peor: una nómina es un dato personal delicado viajando por un canal que no controlas, muchas veces a un correo personal, y quedándose para siempre en el móvil de quien la reenvíe.
- Se sube una vez y se reparte a una persona o a varias desde Documentos › Repartir a varios.
- Un PDF repartido a veinte personas guarda un archivo y veinte entregas.
- Los archivos viven fuera de la web: se piden a la API y esta comprueba la sesión antes de servirlos.
- Quién ha mirado la ficha de quién queda apuntado en Empresa › Registro de accesos, y mirar ese registro también deja rastro.