Sin cobertura
Lo importante no es que se encole: es qué hora se guarda
Es la parte que más se nota en obra, en un sótano, en un almacén de hormigón o en una furgoneta a mitad de ruta. Si al pulsar no hay conexión, el fichaje se guarda en el propio teléfono y se envía en cuanto vuelve la señal.
Se guarda la hora del toque, no la de llegada al servidor. Y se mide de una forma que no depende del reloj del teléfono: la aplicación cuenta cuánto ha pasado desde que se pulsó con un cronómetro interno del navegador, que no se mueve aunque alguien cambie la hora del aparato. La hora final la pone el servidor a partir de ese dato.
- Si el teléfono se quedó sin batería o el navegador cerró la pestaña, ese cronómetro se pierde y se recurre a la hora que declara el aparato: nunca en el futuro, nunca más de 30 días atrás, y el fichaje queda marcado como «hora ajustada».
- La cola solo se vacía con la aplicación abierta. No hay sincronización en segundo plano, y no lo vamos a prometer.